martes, 27 de octubre de 2015

Cartas de mi vida 2: Gracias!!

Con Pilar fui muy feliz mientras duró el matrimonio. Vivimos momentos maravillosos, sentirse amado importante, valioso y que motivas a alguien es importante. Siempre estará en mi corazón y guardo un gran sentimiento hacia ella. Esta es la carta (correo) que le envié luego de casi 6 años de estar divorciados.

Hola,

Ha pasado mucho tiempo y sólo quería saludarte....hace poco leí un post que hablaba de amar a los ex amores...y me vinieron muchas cosas a la cabeza...

Ha pasado mucha agua bajo el puente, muchas cosas vividas, uno va aprendiendo; es parte de la vida. La vida siempre será como uno quiera vivirla...ayer tuve una charla interesante con un gran amigo y le comentaba las cosas que habia vivido y aprendido en los ultimos años, y como te lo mencioné la ultima vez que tuvimos la oportunidad de hablar, quería decirte: "gracias Pilar". Sacaste lo mejor de mí mientra estuvimos juntos, y despues empecé un aprendizaje arduo y duro, lleno de espinas gracias a  que fuiste y eres la persona más importante en mi vida. Es un aprecio muy especial que aún guardo hacia tí. Es un sentimiento que no lo he vuelto a expresar con otras personas, es como una sensación de alegría, de amor, de libertad...Hoy soy producto de todas mis vivencias o como yo suelo decir "mis anécdotas". No hay casualidades sabes? Todo es perfecto, hoy cada momento vivido fue perfecto, tenia que ser así...

Ojalá pudiera tenerte al frente y decirte cuánto lo siento. Pero también me reconforta que tenía que ser así, para aprender para crecer. Mirar tu bello rostro es mi más grande deseo, tenerte al frente y solo observar tu sonrisa amplia. Fuiste un ser maravilloso y estoy seguro que hoy eres luz para muchas personas, de eso no me cabe la menor duda. 

Por qué te escribo? pues para agradecer a la persona que mas he amado, que más enseñanza me ha dejado, por qué no solo escribir lo que muchas veces repetía en mis sueños durante todo este tiempo: gracias Gorda, gracias por todo!...

Hace poco más de un año escribí un documento (el adjunto), que quería compartir con la persona que más sentimientos me ha generado y esa persona eres tú...

Lamento si te molesto o te perturbo, pero sólo quería expresar hoy 5 de diciembre del 2014 lo que siento en la vida, lo que quería expresar con un café y una buena charla...

Gracias Pilar, y te deseo lo mejor del mundo....mi mundo tuvo un antes y un después gracias a tí....creo que con estas lineas puedo dar el siguiente paso.


Cartas de mi vida 1: Om shanti!

Uno pasa por muchas etapas en su vida y situaciones que nos van marcando o moldeando. Personalmente considero, que está en mí buscar la felicidad en los pequeños detalles, en cada instante que vivo, con los triunfos, con los logros, con las pérdidas de mis seres queridos, con los malos momentos. Hay que abrazar cada momento con intensidad y vivirlo plenamente. Desde que me divorcié comencé a buscar y luego entender el sentido de mi vida. Hoy puedo decir que existieron dos parejas que me ayudaron, Con cada una de ellas viví maravillosos momentos, desde que nos conocimos hasta la separación incluída. Estas personas fueron mi esposa Pilar, y Vanessa.
Me he dado cuenta que siempre que tengo sentimientos intensos me da por escribir. Por eso hace unos meses decidí escribir cartas a mi ex-parejas, no con el ánimo de esperar respuesta alguna ni para perturbarlas sino simplemente de agradecer todo aquello que dejó el hecho de haberlas conocido y haber ellas sido parte de mi vida. Voy a postear esas cartas (correos) tal y como las remití en ese momento, pues lo que quiero es mostrar mis sentimientos en "ese momento", no el de ahora.
Escribí lo que sentía sin esperar nada a cambio y de hecho Pilar nunca respondió y Vanessa solo una línea deseándome lo mejor.
Esta es la carta dirgida a Vanessa:

Hola,

Hacía varios días, o semanas, que había estado pensando en escribir estas líneas, pero la pregunta era.....será el momento? Y, bueno creo que es hora de saberlo.

Sólo quería escibir para agradecerte por todo lo vivido, por cada momento, por cada palabra. Quiero agradecerte por ser una excelente alma con la que me conecté en algún momento. 

Estoy seguro que estarás bien, que estarás luchando por tus proyectos, por lograr cada objetivo trazado. Eres una gran mujer y sé que esa luz interior que alguna vez me enseñaste y compartiste conmigo está ahí birllando y queriendo compartir esa gracia. Sólo es custión de dejarlo salir. 

Muchas veces me pregunté si algún día volveriamos a charlar o tomar ese café del cual hablábamos y siempre me decia, "no ya no, cada quien en lo suyo", pero hoy puedo decirte que sólo la vida lo dirá, algún día estaré contento de sentarme a tomar mi café y escuchar que todo te va bien, y que eres feliz....que has encontrado el sentido de la felicidad en cada momento que vives, en cada sonrisa, en cada lágrima, en cada minuto que compartes con tus hijas, en cada minuto que compartes contigo misma,,,,,me dirás , "soy feliz", y estoy seguro que a lo mejor ya estas en ese camino.

¿Por qué escribir?.....pues ¿por qué no?, sólo quiero expresar la inmensa gratitud que te tengo y el sentimiento de cariño que guardo y el aprecio que tengo por la oportunidad de vivir todo lo que viví contigo.

Hace poco leí una nota sobre el amor a los "ex", y la verdad me hizo pensar mucho acerca de la vida y de lo que somos...hoy este ser es producto de muchas cosas vividas contigo, me hiciste crecer, me hiciste mirar hacia adelante, me hiciste mas fuerte. Fuiste una gran amiga y estoy seguro que lo seguirás siendo para tus hijas, para la gente que te rodea y sobre todo contigo misma. Serás mas fuerte aún que cuando te des cuenta que tienes ese gran don de iluminar tu camino....alguna vez te ví así, sólo espero que seas consciente de lo valiosa que eres y de esa gran alma que llevas adentro....lucha por tu felicidad, lucha por ser tu misma, por ser esa alma llena de luz.

Nos estamos viendo....ya sabes , será en otra vida pero estoy seguro nos volveremos a encontrar...tal y como lo conversamos muchas veces. Te deseo lo mejor del mundo "mi estimada" y "éxitos"!!!

Om shanti Vanessa,

Hasta pronto Apus!!

En julio del 2014, sabía yo que iba a dejar las montañas por un buen tiempo. Sabía que iba a cerrar una etapa con Vanessa pues luego de casi cuatros años de relación era mejor para ambos separarnos. Ambos lo sabíamos, ninguno daba ese paso. Es así que sabía yo que esa salida a la montaña debería marcar un hito, hoy puedo darme cuenta que así fue.
Preparamos el viaje aprovechando los feriados largos de Fiestas Patrias. Los planes eran hacer dos cumbres en cuatro días, las montañas escogidas eran el Tocllaraju de 6,032m y el Rajutuna de 5,360 m. El equipo o cordada estaba conformada por Vanessa, Julio, Juan y yo. Todos ellos tienen más de 10 de años practicando alta montaña y venían de hacer salidas semanales, o ascensos todos los fines de semana. Yo venía de sólo correr no más de 30km a la semana y no hacer ascensos desde hacía buen tiempo. Sabía que no podría afectar el plan del grupo así que decidí acompañar al equipo sólo hasta el campamento base en la primera montaña, y en el segundo sí intentaría el ascenso.
Llegando al pueblo que da inicio al camino hacia el Tocllaraju contratamos acémilas para cargar las mochilas y carpas. No queríamos portear para guardar energía pues la ruta era larga. Debíamos comenzar a caminar hasta el campamento base desde las 9am hasta las 4pm. Había un pequeño detalle: ninguno dentro del grupo conocía la ruta. Se iba a apelar a la amplia experiencia de Vanessa y sus amigos. Yo no podía aportar mucho y no me quedaba más que seguirles el paso. Mi preocupación era poder mantener el ritmo y no quedarme atrás. A veces toca eso, seguir a los demás.
Iniciamos la caminata, con el arriero y las mulas por delante. Luego de unas tres horas de estar detrás del lugareño, de pronto, en una bifurcación, creímos tomar el camino correcto. Luego nos daríamos cuenta de lo que había pasado.
Luego de varias horas de caminata, y ya pasando las 2 pm percibíamos que probablemente estábamos perdidos. Ya no veíamos al arriero a la distancia. Ya cansados, sin agua sin comida y sin mucho en las mochilas de ataque nos dieron las 5pm. El miedo, natural, nos comenzó a embargar. Sabíamos que nos quedaba una hora de luz antes de que el frio comenzara a sentirse con intensidad. En las mochilas de ataque solo cargábamos una botella de agua o alguna fruta. No cargábamos mayor abrigo pues pensábamos que en el peor de los casos a las 4pm deberíamos estar en el campamento base (una laguna a la base del nevado Tocllaraju).
Seguimos ascendiendo en la creencia de que estábamos en el camino correcto. Eran las 7pm y teníamos que tomar una decisión: seguir (creyendo que estábamos retomando el camino correcto) lo que nos llevaría a encontrar nuestras carpas y mochilas; o, buscar refugio y tratar de pasar la noche con el poco abrigo (casi nada) que teníamos puesto. Decidimos seguir, Las horas fueron pasando, solo yo tenía frontal, el miedo nos invadía. No separamos en dos grupos: los dos amigos iban por delante, a una distancia de 300 mts, y Vanessa y yo. De un momento a otro nos perdimos y no encontrábamos el rastro de Juan y Julio. Eran cerca de las 10pm, ya no tenía luz en la frontal, y los nervios y miedos nos comenzaron a embargar. Cada vez se sentía más el frío. Estábamos a 4,000 mts. o más. El frio era intenso. Vanessa y yo comenzamos a discutir…una vez más. Conversamos de nuestras diferencias y ambos no queríamos decirlo pero el sentimiento del uno hacia el otro ya no era el mismo. Habíamos pasados muchas cosas. La depresión y ansiedad de ella, su inestabilidad, mi falta de autoestima, mi deseo de conocerme a mí mismo y descubrir que tenía muchas cosas por hacer por y para mí. Toda esa crisis existencial y emocional nos hizo participar de una relación con dos caras: una llena de sufrimiento, heridas, dudas, cuestionamientos y peleas; pero por otro lado uno lleno de aprendizaje, de descubrimiento del yo interior, del análisis de nuestra pasado y presente, descubrir, durante largas horas de tertulia de "nuestros patrones" y de nuestras carga emocionales, de entender juntos el sentido de la vida y de la razón de nuestra existencia en esta vida. Como siempre se lo decía, en el balance, a mí me quedaba un gran amor por la relación y por ella, un amor hacia la esencia y ser humano que representaba Vanessa. Por eso sabíamos que nuestros caminos se habían cruzado por alguna razón. No fue casualidad y también sabíamos que era una etapa que debíamos atravesar juntos. Pero ya eso había terminado y seguía la separación. Ambos lo sabíamos pero nadie daba el paso. Yo sabía que me despediría de la montaña por un buen tiempo y por siempre de ella.
Luego de discutir y con un frio intenso, decidimos buscar un refugio pues se veía muy poco a esa hora de la noche. La temperatura seguía descendiendo y la sensación de frío era intensa. De pronto, me acordé que hacía unas semanas había comprado, anecdóticamente por primera vez en dos años de estar visitando montañas, una manta de sobrevivencia. Lo había guardado por algún lado en la mochila. Solo rogaba que estuviera ahí. Ahí estaba. Sabía que no era suficiente pero en algo ayudaría a mitigar el frío. Sólo un pequeño detalle, por el tamaño de la manta sólo podría servir para una persona. Decidimos acurrucarnos al lado de una roca para evitar el viento, nos sacamos las botas por lo húmedo que estaban. Le di la manta a Vanessa y me pegué a ella como a si de eso dependiera mi vida. Por suerte el cielo está despejado y no llovió. Con luna llena y las estrellas por todo el cielo, el frío nos hizo pesar una muy mala noche, casi no dormí por el frío, pero pudo ser peor. Siempre puede ser peor cualquier situación. Nunca en mi vida había sentido tanto frío y tampoco había tenido tanto miedo en la montaña. Al amanecer y ya casi con algo de luz nos levantamos para continuar, y en eso momento nos habíamos percatado de cómo llegamos a esa roca. Durante la noche, al intentar seguir a los muchachos, y entre la discusión y ya sin la luz, fuimos ascendiendo pero bordeando la montaña, hasta encontrar la roca donde pasamos la noche. Esa roca evitaba continuar, no habia más camino, y hacia un lado sólo se apreciaba un abismo. Pudo ser peor, siempre se puede estar peor. Esa noche los Apus aún nos querían vivos.


Finalmente, encontramos a Juan y Julio, descendimos hacia el pueblo, nunca llegamos a la laguna donde estaban nuestras cosas. Seguimos hacia la siguiente montaña dos días después en el Rajuntuna e hicimos cumbre. Fue mi último ascenso. Dos semanas después di ese paso: decidí terminar mi relación con Vanessa. Ya han pasado 14 meses que dejé la montaña, y que inicie una nueva etapa en mi vida, sólo y siguiendo con mi experiencia de buscar la felicidad.